sábado, mayo 17, 2008

Retraso mental, y su tratamiento.

RETRASO MENTAL.

El retraso mental (RM) se define como una capacidad intelectual general significativamente inferior al promedio que se acompaña de limitaciones importantes de la actividad adaptativa propia de por lo menos dos de las siguientes áreas de habilidades: comunicación, cuidado de sí mismo, vida doméstica, habilidades sociales/ interpersonales, utilización de recursos comunitarios, autocontrol, habilidades académicas funcionales, trabajo, ocio, salud y seguridad. Su inicio debe ser anterior a los 18 años de edad (APA, 1995:41).
La gravedad del RM tiene, lógicamente, una importancia determinante en el diagnóstico y en la planificación de los programas de intervención (en áreas curriculares, en habilidades de adaptación: comunicación, autonomía psicosocial, etc). La especificación de la gravedad se ha basado tradicionalmente en cuatro grados de intensidad en función de la medida del déficit intelectual:
Retraso mental leve (o ligero): CI entre 50- 55 y 70.
Retraso mental moderado: CI entre 35-40 y 50- 55.
Retraso mental grave (o severo): CI entre 20- 25 y 35- 40.
Retraso mental profundo: CI inferior a 20 o 25.
Causas del retraso mental. Las más comunes son:
Condiciones genéticas.
A veces el retraso mental es causado por genes anormales heredados de los padres, errores cuando los genes se combinan, u otras razones. Algunos ejemplos de condiciones genéticas incluyen síndrome de Down, síndrome frágil X, y phenylketonuria (PKU).
Problemas durante el embarazo.
Retraso mental puede resultar cuando el bebé no se desarrolla apropiadamente dentro de su madre. Por ejemplo, puede haber un problema con la manera en la cual se dividen sus células durante su crecimiento. Una mujer que bebe alcohol o que contrae una infección como rubéola durante su embarazo puede también tener un bebé con retraso mental.
Problemas al nacer.
Si el bebé tiene problemas durante el parto, como, por ejemplo, si no está recibiendo suficiente oxígeno, él o ella podría tener retraso mental.
Problemas de la salud.
Algunas enfermedades tales como tos convulsiva, varicela, o meningitis pueden causar retraso mental. El retraso mental puede también ser causado por malnutrición extrema (por no comer bien), no recibir suficiente cuidado médico, o por ser expuesto a venenos como plomo o mercurio. El retraso mental no es una enfermedad; No se lo puede contraer de otras personas. El retraso mental no es un tipo de enfermedad mental, como la depresión. No hay cura para el retraso mental, Sin embargo, la mayoría de los niños con retraso mental pueden aprender a hacer muchas cosas, sólo les toma más tiempo y esfuerzo que a los otros niños.
Evaluación:
Aunque es conveniente realizar una evaluación del desarrollo intelectual,proporciona resultados escasamente útiles para fundamentar los pricipios de intervención, al menos los resultados globales.
Es importante realizar una evaluación completa del lenguaje, lo que exigirá el empleo de pruebas estandarizadas y de protocolos y grabaciones en situaciones naturales, para saber la forma en la que estos niños usan el lenguaje en sus interacciones cotidianas.
Intervención logopédica:
La intervención en el lenguaje del niño con RM debe iniciarse desde los primeros meses de vida. La estimulación temprana parece más eficaz en la mejora y aceleración del desarrollo perceptivo- motor que en la adquisición y desarrollo del lenguaje ; sin embargo, las características perceptivas de muchas de las habilidades comunicativas prelingüísticas, por una parte, y el propio carácter preventivo de la estimulación temprana, por otra, hacen de ésta un valioso vehículo para la intervención.
Por otro lado, parecen más eficaces los programas altamente estructurados, que será tanto más elaborada cuanto mayor sea el RM; Es necesario que la estimulación temprana del niño incluya tareas relacionadas con el desarrollo cognitivo y motor.
Otro aspecto a tener en cuenta es la implicación de la familia., ya que se considera que la colaboración y el compromiso de la familia en la intervención son un factor determinante de su eficacia. Otro de los aspectos importantes en la intervención es que debe mantenerse un enfoque evolutivo y que la intervención se realice desde las habilidades que el niño ya domina. De forma general la intervención es similar a la de los niños que presentan TEL, ya que dependerá mucho de si el niño posee o no lenguaje oral.
SUJETOS SIN LENGUAJE ORAL: Trabajar los prerrequisitos del lenguaje:Fomento de aparición de intención comunicativa (limitación de las acciones, empleo de mediadores simbólicos para conseguir cosas).Atención, memoria, imitación, contacto ocular, juego simbólico, juegos de turnos, etc. Enseñanza de sistemas aumentativos/ alternativos de comunicación:Sin ayuda: bimodal cCon ayuda: SPC
SUJETOS CON LENGUAJE ORAL:Principios básicos para la intervención:Comprobar el nivel de atención e imitación, intervención muy estructurada, grado de participación de padres y tutores; niveles de Intervención: Fonológico: Prerrequisitos (atención, percepción y discriminación auditiva. Tono, coordinación y ejecución motora de las estructuras orofaciales. Coordinación fono- respiratoria...). Producción fonética. Integración fonética/ programación fonológica. Morfología: Género y número, adjetivos, formas verbales regulares e irregulares, participios, comparativos y superlativos, sustantivos y adjetivos derivados, pronombres personales en función de sujeto y de objeto, reflexivos y posesivos, preposiciones y conjunciones. Sintaxis: Oraciones simples aumentando su complejidad, oraciones negativas, voz pasiva, oraciones interrogativas, coordinadas, subordinadas, comparativas...Semántica: Adquisición atendiendo a Pragmática: Saludos y despedidas, petición, reclamar la atención, ruego, demandas de información específica, demandas de confirmación o negación, hacer preguntas, hacer comentarios, mostrar aprobación y desaprobación, protestas...Marc Monfort y Juárez (1993) propusieron una serie de principios muy interesantes para la intervención: principio de intensidad y larga duración del tratamiento, principio de precocidad, principio de prioridad de la comunicación, de potenciación de aptitudes, multisensorial, de revisión contínua... etc.